La migraña vestibular es una causa común de vértigo, que afecta a cerca de un 30% de las personas con migraña, aunque no siempre viene acompañada de dolor de cabeza. Los síntomas incluyen mareos, vértigo, problemas de equilibrio, sensibilidad al movimiento de la cabeza y del entorno visual, además de intolerancia a la luz y al sonido (fotofobia y fonofobia). El diagnóstico se basa en la historia clínica del paciente, descartando otras causas, y confirmando la presencia de síntomas vestibulares y migrañosos.
Tratamiento y Manejo
El tratamiento se enfoca en tres áreas principales:
- Rehabilitación Vestibular: Mediante ejercicios de habituación, entrenamiento de la marcha y del equilibrio, esta terapia ayuda a reducir la sensibilidad a los movimientos que provocan los mareos. Es más efectiva cuando se combina con ejercicio regular.
- Ejercicio Físico: La actividad física regular, de 150 minutos semanales de intensidad moderada, es una herramienta poderosa para prevenir y tratar los ataques de migraña. Estudios demuestran que el ejercicio es tan efectivo como algunos medicamentos para prevenir los ataques, y tiene menos efectos adversos. Actividades como caminar, Pilates, ciclismo o natación son muy recomendables.
- Dieta y Estilo de Vida: Mantener una rutina de sueño, horarios de comidas regulares y una buena hidratación es crucial. Identificar y eliminar los desencadenantes alimenticios es clave, aunque puede ser difícil. Se recomienda llevar un diario de alimentos para encontrar patrones. Los detonantes comunes incluyen quesos curados, alcohol, chocolate, carnes procesadas y cafeína.
Causas y Desencadenantes
La causa exacta no se conoce, pero se cree que está relacionada con una actividad eléctrica cerebral anormal que altera el flujo sanguíneo. Esta actividad puede ser activada por diversos factores (desencadenantes) como el estrés, la falta de sueño, una dieta irregular, cambios hormonales o factores ambientales (luces, ruidos, cambios de clima). Llevar un diario de síntomas es la mejor forma de identificar los desencadenantes personales.
