¿Qué es el vértigo?

Es una falsa sensación de movimiento, de rotación o sensación de que los objetos se mueven o giran. A menudo, el vértigo puede ir acompañado de nauseas y perdida de equilibrio.

¿Qué es el vértigo?

La palabra *vértigo* proviene del latín y significa «girar», lo cual describe con exactitud su síntoma principal: la percepción de movimiento rotatorio, tanto del propio cuerpo como del entorno, incluso en reposo. No se trata de una enfermedad, sino de un síntoma con múltiples causas posibles.

El vértigo suele acompañarse de náuseas, vómitos, inestabilidad al caminar y malestar general. Su duración es variable: puede durar apenas unos segundos o prolongarse durante horas e incluso días. Cuando aparece junto con zumbidos en el oído (acúfenos) y pérdida auditiva, la causa más probable es la enfermedad de Ménière.

Sus dos características definitorias son:

- Sensación de giro o movimiento del propio cuerpo o del entorno.
- Conservación plena de la conciencia durante el episodio.

¿Qué es el mareo?

El mareo es una alteración más amplia y subjetiva de la orientación espacial. A diferencia del vértigo, no implica rotación. Los pacientes lo describen de formas diversas: aturdimiento, debilidad, visión borrosa, sensación de flotar o de estar a punto de desmayarse.

Esta variedad de descripciones ilustra bien su naturaleza difusa:

«Siento que estoy perdiendo el equilibrio.»
«Es como si estuviera flotando.»
«Siento que me voy a desmayar.»

Vale la pena aclarar que la frase «La habitación a mi alrededor está girando» describe en realidad un vértigo, no un mareo, aunque ambos términos se usen indistintamente en el lenguaje cotidiano.

Diferencia clave entre mareo y vértigo

La distinción médica fundamental radica en su origen:

- El vértigo siempre implica una alteración del sistema vestibular, el aparato del oído interno responsable del equilibrio.
- El mareo es un trastorno más amplio que no siempre tiene origen vestibular; puede deberse a baja presión arterial, fatiga, medicamentos u otras causas.

Reconocer esta diferencia permite a los pacientes describir sus síntomas con mayor precisión, lo que facilita un diagnóstico correcto y un tratamiento más eficaz.

¿Qué ocurre cuando el sistema vestibular está dañado?

El sistema vestibular, ubicado en el oído interno, regula el equilibrio y la orientación espacial. Cuando se ve comprometido, pueden aparecer los siguientes síntomas:

- Vértigo: sensación intensa de giro, incluso en reposo.
- Náuseas y vómitos: asociados al desequilibrio y al movimiento percibido.
- Mareo: aturdimiento, sensación de inestabilidad o de desmayo inminente.
- Desequilibrio e inestabilidad: dificultad para mantenerse firme al sentarse, estar de pie o caminar, con mayor riesgo de caídas.
- Alteraciones visuales: percepción de movimiento en objetos estáticos, dificultad para enfocar o visión doble.
- Dificultad para controlar los movimientos de la cabeza.
- Problemas cognitivos: falta de concentración que puede afectar las tareas cotidianas.

Algunos síntomas aparecen en episodios intermitentes; otros pueden ser constantes. En cualquier caso, es fundamental consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de manejo adecuado.

Vértigo periférico

Se origina en el oído interno o en el nervio vestibular (octavo nervio craneal). Cuando estas estructuras se dañan, la información sobre la posición y el movimiento de la cabeza se distorsiona, provocando la característica sensación de giro.

Características típicas:

- Inicio súbito e intenso.
- Sensación de rotación violenta del entorno o del propio cuerpo.
- Síntomas asociados: náuseas, vómitos, palpitaciones, sudoración y nistagmo (movimientos oculares involuntarios, generalmente unidireccionales).
- Posible presencia de acúfenos y pérdida auditiva, sobre todo en la enfermedad de Ménière.
- Duración variable: de segundos a horas o incluso semanas, con tendencia a reaparecer.

Causas más comunes:

- Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB): el más frecuente; causado por el desplazamiento de cristales en el oído interno.
- Neuritis vestibular: inflamación del nervio vestibular.
- Laberintitis: inflamación del laberinto.
- Enfermedad de Ménière.
- Pérdida vestibular bilateral.

 Vértigo central

Se origina en el sistema nervioso central, afectando principalmente el cerebelo, el tronco encefálico y otras regiones implicadas en el procesamiento del equilibrio.

  • Características típicas:
    - Aparición progresiva, con síntomas generalmente más leves que en el vértigo periférico.
    - Inestabilidad, dificultad para caminar y mareo persistente.
    - Síntomas neurológicos asociados: cefalea, visión doble, nistagmo espontáneo bilateral y otros trastornos del movimiento.
    - Duración prolongada; los síntomas pueden ser permanentes.
  • Causas más comunes:
    - Isquemia cerebelosa (falta de riego sanguíneo en el cerebelo).
    - Traumatismos craneales.
    - Vestibulopatía relacionada con la migraña.
    - Esclerosis múltiple.
    - Degeneración cerebelosa.

Duración del vértigo y su clasificación

La duración de los episodios es un criterio clave para el diagnóstico:

- Vértigo agudo: dura segundos o hasta varias horas. Puede remitir espontáneamente, aunque tiende a reaparecer.
- Vértigo persistente: se mantiene varios días con intensidad variable.
- Vértigo crónico: las crisis se repiten de forma intermitente o se prolongan más de tres meses. Se asocia con trastornos cardiovasculares crónicos, vértigo postural fóbico (de origen psicológico), vértigo multifactorial (frecuente en personas mayores) y enfermedades como la esclerosis múltiple.

Comprender la naturaleza del vértigo —su origen, sus síntomas y su duración— es esencial para que los profesionales de la salud puedan establecer un diagnóstico preciso y ofrecer el tratamiento más adecuado a cada paciente.