Maniobra Semont canal semicircular posterior del oído izquierdo

La maniobra de Semont (también llamada maniobra liberatoria) es una técnica utilizada para tratar el vértigo posicional paroxístico benigno del canal semicircular posterior del oído.

La maniobra de Semont es una técnica indicada para el tratamiento del vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) del canal semicircular posterior. Su objetivo es movilizar rápidamente las otoconias (cristales) desplazadas para:

  • Desprenderlas de las estructuras donde están adheridas.

  • Sacarlas del canal semicircular posterior.

  • Recolocarlas en el utrículo, donde no provocan síntomas.

Pasos (lado izquierdo afectado)

 Sedestación inicial: paciente sentado en el borde de la camilla, erguido y centrado, piernas colgando.

  • Gira la cabeza 45° hacia la derecha (lado sano) y mantén esa rotación durante toda la maniobra.

Movimiento hacia el lado afectado (izquierdo)

  • Manteniendo la cabeza girada, déjate caer rápidamente sobre el lado izquierdo (el oído afectado queda abajo).

  • La nariz queda orientada hacia arriba.

  • Mantén esta posición 30–60 segundos o hasta que desaparezca el mareo

Movimiento hacia el lado sano (derecho)

  • Sin detenerte en el centro, muévete rápidamente hacia el lado derecho.

  • La cabeza mantiene el mismo giro, de modo que ahora la nariz apunta hacia abajo (colchón/suelo)

  • Mantén otros 30–60 segundos

 

Incorporación

Regreso a la posición sentada Vuelve lentamente a la posición sentada (cabeza al centro). Quédate sentado con la cabeza recta durante 10 minutos.

Puntos importantes

  • Los movimientos deben ser rápidos y decididos para lograr la eficacia de la maniobra.

  • Es habitual que aparezca vértigo intenso durante su realización.

  • Puede repetirse 2 o 3 veces en la misma sesión, si persisten los síntomas.

  • Debe evitarse en pacientes con patología cervical significativa o insuficiencia vertebrobasilar.

  • Se recomienda que sea realizada por un profesional sanitario.

¿Qué puede sentir el paciente?

  • Vértigo intenso pero breve durante la maniobra.

  • Sensación de inestabilidad tras finalizar.

  • Posibles náuseas.

Después de la maniobra

Es normal notar cierta inestabilidad el mismo día. En la mayoría de los casos, los síntomas mejoran claramente o desaparecen tras la maniobra.

Recomendaciones después de la maniobra

  • Evitar movimientos bruscos de cabeza durante 48 horas.

  • Dormir semitumbado (≈45°) las dos primeras noches; evitar dormir sobre el lado izquierdo durante varios días.

  • No conducir inmediatamente después de la maniobra; esperar a que ceda cualquier vértigo residual.

  • Si persisten síntomas, repetir la maniobra bajo supervisión o valorar otras causas de vértigo.

Precauciones y contraindicaciones

  • Contraindicada en pacientes con inestabilidad cervical, lesiones de columna, enfermedad vascular carotídea/vertebral significativa o riesgo de complicaciones por movimientos bruscos.

  • Puede provocar náuseas/vómitos transitorios durante la ejecución; tener a mano una bolsa y paños.

Cuidados después de la maniobra

Las siguientes recomendaciones se incluyen en numerosos protocolos clínicos, aunque la evidencia sobre su impacto real en la eficacia de la maniobra es variable y algunas guías no las consideran imprescindibles; deben aplicarse según el criterio del profesional y el contexto del paciente:

  • Evitar acostarse plano, si se recomienda, durante las 24–48 horas siguientes: dormir con la cabeza algo incorporada (p. ej., con almohada cuña) y, si se aconseja, dormir del lado sano (derecho). Esta medida puede sugerirse en algunos protocolos, pero no es universalmente obligatoria.
  • Evitar movimientos bruscos de la cabeza durante 24–48 h, según indicación: giros rápidos, extensiones del cuello, agacharse de golpe, saltos o giros completos del cuerpo.
  • Evitar inclinar la cabeza hacia atrás (p. ej., mirar al techo, lavarse el pelo con la cabeza hacia atrás en el lavabo) durante 48 horas, si así se indica.
  • Levantarse despacio tras la maniobra y de las camas/sillones en los días posteriores.
  • Conducir: no conducir de inmediato si queda inestabilidad residual o vértigo; esperar a recuperarse completamente.
  • Hidratación y alimentación: mantenerse hidratado; no es necesaria dieta especial, aunque si hay náuseas se puede comer ligero el día de la maniobra.
  • Repetición si persisten síntomas: si el vértigo no mejora o reaparece, la maniobra puede repetirse una vez al día (o según indicación clínica) hasta la resolución de los síntomas. Habitualmente se aprecia mejoría en 1–3 sesiones.